domingo, 9 de enero de 2011

Amor y Poder.

Un día común y corriente, un joven estanciero de las afueras de la ciudad, encontró por casualidad un yacimiento de petróleo en una de sus tantas hectáreas.
Prendió un pucho y se sentó a observar el oscuro líquido. Luego de pensar un largo rato, decidió no contar a nadie el tan afortunado descubrimiento. Ni siquiera a su amada esposa.
Los años pasaron, y una enfermedad terminal se adueñó del cuerpo del hombre. Ya en su lecho de muerte, le tomó la mano a su amor y le dijo:
-Hace cincuenta años, encontré petróleo en nuestros terrenos. Cuando me muera podés decírselo a nuestros hijos.
La mujer, sorprendida ante tal revelación, mezclando angustia,dolor y asombro le dijo:
-¿Te das cuenta que ese petróleo podría haber hecho nuestras vidas distintas? ¿Por qué guardaste tanto tiempo algo así?.
-Porque quería despedirme de la vida con vos a mi lado, como ahora.



Cuentito propio 9/11/11.